La primera visita es una observación clínica completa. No es solo una conversación. Aplicamos pruebas estandarizadas y observación dinámica para entender qué está afectando la comunicación, la alimentación o el desarrollo comunicativo del niño/a.
Familias que notan algo distinto en el desarrollo comunicativo o alimentario de su hijo/a, y quieren claridad antes de tomar decisiones. Pediatras u otros especialistas que han referido para una segunda opinión clínica.
20 minutos con padres/cuidadores: historial médico, inquietudes, hitos del desarrollo, rutinas alimentarias, contexto familiar.
40–60 minutos con el niño/a en sesión: aplicación de pruebas estandarizadas, observación dinámica de juego y comida (si aplica).
Reporte escrito con hallazgos, recomendaciones, áreas de fortaleza y plan de tratamiento sugerido. Lo recibe en 5–7 días hábiles.
Tras la evaluación, decidimos juntos si hay necesidad de terapia, si se observa por un período, o si conviene referir a otro especialista.